La mano da carácter al brazalete.
La mano del artesano no se limita a sostener un brazalete KELARE: lo interpreta. La tensión de los arcos, su simetría, su peso, su resistencia y su relación con la muñeca se evalúan continuamente a través del tacto.
Las medidas establecen la precisión, pero la Alta Joyería también es una cuestión de sensibilidad. La forma se gira, compara, corrige y refina una y otra vez hasta que los arcos alcanzan un equilibrio visual, mecánico y físico.